SIERRA BARAGUA:
Estado Lara y Falcón
Que dicen los panas
seguidores de los viajes de los CABUYA!!!
Bueno esta vez comienza
nuestro viaje con una llamada del pana Juan que nos dice que nos preparemos
para una ruta que esta cuadrando.
Rápidamente nos pusimos a trabajar en los últimos ajustes
para el carro cosa que no llevo mucho tiempo por que seria un viaje
corto. “Partimos el viernes 5 de septiembre a eso de las 12 am
con rumbo a el a Carora Estado Lara”. El punto de encuentro seria
la estación de servicio Maitana a la salida de Caracas. Ahí
se encontraban esperándonos Juan con su Esposa y el chamo, El
pana Carlos BRONCO con su novia y valga la redundancia tiene una bronco
y el pana Luis con silvestre en otro Chasis largo (en total 3 chassis
largo y una bronco), ya todos agrupados hicimos un viaje que duro toda
la noche hasta Carora donde nos esperaba el señor Pablo a primera
hora de la mañana para prestarnos su finca y así nosotros
poder descansar un poco antes de seguir con nuestra ruta.

Dormimos alrededor de unas 3 horas para poder compensar un poco el cansancio
de la rueda de la noche anterior, además que el trayecto estuvo
bastante accidentado. Al salir de la finca y después de algunos
desvíos llegamos a lo que seria el comienzo de nuestra ruta que
en esta ocasión consistiría en atravesar unas serranías
y llegar al estado Falcón saliendo por Coro.
La vía por la que empezamos a transitar era bastante irregular
con un ambiente totalmente desértico, cactus, cujis y alguna
que otra tumba de camino a los lados de la carretera de tierra.
A las pocas horas empezaron a aparecer las piedras que nos acompañarían
hasta el final de la ruta y algunos cauces de ríos secos, de
mas de 30 mts de ancho y que por la huella que dejaban en las matas
que lo bordeaban se puede deducir que tendría unos 2 o 3 mtrs
de profundidad, en pocas palabras imposibles de atravesar en una época
de lluvia.
Poco a poco fuimos rodando sin ninguna novedad, después de atravesar
3 caseríos nos encontramos, con que parte del camino se haría
por uno de los cauces de un rio como el que anteriormente explique.
Y así fue,
empezamos a transitarlo sin ninguna novedad no había mas que
piedras y muchas entradas de caminos a sus lados muy pequeñas
y llenas de ramas que por las condiciones de las mismas le restamos
importancia. Seguimos por nuestro cauce y después de unas 3 horas
llegamos al final de este, con solo una pequeña vía que
empezaba a subir la sierra. Sin pensarlo la tomamos, esta requería
de doble tracción ya que la pendiente era inclinada con piedras
sueltas y vueltas en U.
Al pasar los 4 carros y después de algunas curvas llegamos rápidamente
a lo que seria el final de la vía, una casa con sus habitantes,
que nos dijeron que la entrada la habíamos dejado atrás
a unos cuantos Km. Nos toco dar vuelta a los 4 carros en ese pequeño
terreno bordeado de barrancos y retornar, para así tratar de
conseguir aquella vía. Al llegar otra vez al cauce del rió
nos separamos para iniciar la búsqueda de este camino ya que
estaba lleno de diferentes trillas a sus lado y muchas de ellas no iban
a ninguna parte. Fue a los 45 minutos que Luís nos comunica por
radio que había encontrado el camino correcto y nos pasa su ubicación.
Así fue empezamos a subir por una pequeña e inclinada
carretera con muchos piedras de tamaño considerable. Se empezaron
hacer presentes matas de cuji, cactus, chivos e impresionantes paisajes.
Rodamos todo el día hasta que a las 5 pm decidimos hacer campamento
a orillas de un pozo formando por las lluvias. Pasamos la noche entre
cuentos, bromas y un buen plato de pasta que nos mando a todos a dormir.
A las 9 am ya estábamos encaminados hacia el pueblo de la Baragua
cuando un señor mayor de la zona se nos acerca y hace mención
a la suerte que tuvimos ya que ese sitio donde habíamos pasado
la noche estaba infectada de cascabeles, rápidamente nos miramos
todos a la cara pensando en QUE LECHE TUVIMOS!!. El pueblo se encontraba
a unos 2 km de nuestra ubicación. Al llegar compramos algunas
provisiones para terminar de atravesar la sierra.
Entramos de nuevo
al camino de tierra muy similar al que habíamos atravesado sin
dificultad el sábado, pero al caer otra vez al cauce del rió
el nivel freático estaba muy alto y la arena muy suave en conclusión
empezó la diversión. Se le iban formando zanjas al camino
con el pasar de los vehículos lo que dificultaba el trayecto
de los últimos carros.
Los últimos
de la caravana éramos nosotros y después de unas cuatro
pegadas fuertes en las que tuvimos que utilizar winche y cinchas de
recuperación para poder sacar el vehiculo tomamos un desvio
a la izquierda por una salida bastante difícil pero que con un
poco de PATA no daría muchos problemas. Otra vez cometimos el
mismo error, esta ruta tampoco era la correcta y habíamos dejado
atrás en el cauce el rió, la correcta. Toco dar la vuelta
entre árboles y espinas de cactus a los 4 carros procurando no
pisar alguno de estos.
Logramos dar la
vuelta y entrar otra vez al cauce del rió cosa que ahora después
del paso de los carros se encontraba lleno de zanjas. Tuvimos que trabajar
mucho para poder sacar los carros de aquellas pegadas. Ahora la decisión
de tomar un desvió lo haríamos con mas cautela.
Varios metros de empezar el regreso el rio tomamos nuevamente un desvió
a la derecha, esta vez parecía que era el correcto. Empezamos
a subir sierra arriba, Los pronunciados barrancos estaban siempre con
nosotros y la vía en algunas ocasiones parecía perderse.
No dejaban de aparecer
cabras, chivos y gran cantidad de casas que se dedicaban a la tan famosa
producción del queso de chivo. Después de unas 3 horas
de subida por una pendiente peligrosamente inclinada, emprimerados y
la perdida de un caucho con apenas 10.000 km, que cobro una de las filosas
piedras que bordeaban el camino, llegamos a una casa típica de
la zona que terminaba con nuestra vía.
Nos encontrábamos a unos 1000 mtrs de altura, el dueño
de la casa nos dijo que la carretera se la había llevado la lluvia
y que no existía camino por donde bajar. No nos quedo de otra
que dar vuelta atrás y empezar a bajar cosa que nos llevo unos
30 minutos lo que nos había tocado subir en 3 horas.
Al regresar al pueblo
de la Baragua tomamos la decisión de dejarlo así por ahora
y regresar a nuestras casas ya que era las 9 pm , no sin antes acordar
que repetiríamos el mismo viaje en otra ocasión y con
mas tiempo.






Autor
: Gustavo Heny